sábado, 31 de marzo de 2012

Turkeyi

El humo espeso del Narguile y su burbujeo me arrastran al estado keyif. El rasgueo del saz y el quejío turco balancea mis hombros. Pronunciar "tesekur ederim" saca la sonrisa más encantadora del turco.
El hombre turco, que viste tan elegantemente el moustache, con la cara recién lavada. Pelo azabache en consonancia con la profundidad de sus ojos. Que te canta y de sus labios sale un hilo de voz sublime que te corta la respiración. Desearías que estuviese contando uno de los atardeceres contigo en PierreLoti, ¿recuerdas? tomando un çai con la brisa de la colina de Eyup Sultán rozándonos y viendo los ocres del Cuerno de Oro que avisan de la última llamada diaria del imán a sus fieles.

jueves, 29 de marzo de 2012

Heimweh y Fernweh


(no tengo tildes)
El vuelo siempre es una experiencia curiosa. El sueño acumulado (tiendo a viajar habiendo dormido muy poco) las incontables veces que me pregunto ¿y si se cae ahora? ¿y si se cae? intento pensar en si los demas pasajeros y yo cumplimos con las caracteristicas de una pelicula de catastrofes, tiendo a concluir que no. Me tranquilizo pensando que tengo algun lorazepam en el bolsillo, por si hubiese demasiadas turbulencias y me pusiese nerviosa o si fuesen algo mas que turbulencias, aunque entonces de que serviria, vuelvo al bolsillo, mas agobiada que antes, lo tengo. (matizare que nunca me lo tomo, queria dejar el final abierto pero me habeis hecho sentir mal.)
La extrañeza que me producen todos, ¿quien toma cerveza a las 10 de la mañana? ¿quien compra papeletas del sorteo de Ryanair? Caridad para los niños, repiten siempre. (Me entra la risa internamente, con esa sensacion de reirte de algo que no es comico, que necesita de un poco de tu parte mala para convertirse en comico, la risa de las peliculas de los Coen)

Aterrizar, buscar el autobus a la estacion de tren, los trenes. (aqui empieza lo bueno, los trenes alemanes... cuando volvia a España el año pasado lo que me recibia era el sol y el ruido, sol y ruido eran para mi señales inequivocas de estar en casa, en Alemania son los trenes...)

Todo va muy bien, una parte de mi protesta por mi decision de ponerme a leer, pero a mi me gusta leer en los trenes ¿y la ventana? ¿y todo lo verde? no se la razon, pero me gusta leer en el tren, mirando solo de vez en cuando por la ventana... y al cabo de un rato, un par de horas, para ser exactos, llegamos a destino.

La sensacion empieza a enrarecerse un poco, las estaciones de la ciudad estan absolutamente iguales, nada ha cambiado. No es que yo pensase que la ciudad fuese a estar completamente transformada pero me empequeñece un poco el entender que yo, nosotros, todo lo que paso aqui, existio solo en su momento, y, de la misma manera que existia en Aachen y no en Granada, existia el marzo pasado y no este. Nada se ha parado para que todo siga igual, y aqui estoy yo, desorientada como la primera vez que pise la ciudad. Pero ahora conozco las aceras, las esquinas, los supermercados... hay sitios de la ciudad que significan cosas que no creo ni que se imaginen.

La llegada a la casa, el cafe de bienvenida, las cervezas de reencuentro, los paseos, es increible que haga este sol, los malentendidos por el idioma, las risas posteriores.... leer en los parques, pedir lo basico en una cafeteria y tener que repetirlo porque no me entienden... ¿en serio?

Olvidaba lo bien que duermo siempre aqui, olvidaba que no es que duerma muy bien aqui, es que duermo muy bien desde que vine aqui... Me deje unas zapatillas viejas de correr que no me cabian en la ultima maleta, diria que Thanos las tenia guardadas pero es mas exacto matizar que le dio pereza llevarlas al contenedor de ropa, se lo agradezco.
Correr por la ciudad, con musica. Llegar al bosque, apagarla. Caminar un rato. Volver a correr.

La primera noche me desperte gritando porque en la puerta de la habitacion estaba mi compañero de piso atemporal sonambulo, el se asusto mas que yo, o eso dice. Nos llevamos riendo de eso desde entonces.
A veces no esta tan mal que las cosas no cambien.
Desde casa, desde Aachen, un abrazo gigante.



martes, 27 de marzo de 2012

Flores en Estambul





"De lo que no se puede hablar, hay que callar"
.Ludwig Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus, 7

Por eso esto para ellas, como concepto o personas. Yo me callo.












viernes, 23 de marzo de 2012

La liberación.

Porque habían pasado demasiadas cosas en 24 horas.

Me pongo mi coraza de fuerte , cojo la mochila y voy al encuentro con mi pasado, que aún es presente. Me encuentro con amigos que me cogen la mano , me ayudan a caminar. No he comido nada, solo he estado de pie 5 horas, pero sigo tranquila. Aún así un encuentro casual desata la taquicardia y me concentro , mucho, para que la coraza resista. Y lo hace. Dos horas después me rio de mi misma, de la situación y sueño. Prueba superada.

Duermo poco , cojo un bus demasiado temprano y luego otro , y luego como una loca busco en Madrid un lugar para imprimir un billete, el de la libertad, no lo encuentro, no lo encuentro. Cojo el metro, busco,cojo el metro , busco. Casi me rindo, casi me rindo... Llego al aeropuerto. Prueba superada.

Y entonces las emociones, el miedo, las decisiones y los pensamientos de una semana (de un mes, de un año, de una vida) te destrozan la coraza. Lloro. Lloro.Lloro. Lloro. Mierda, prueba no superada.

Ella me ayuda a levantarme, a saber que ahora empieza el descanso, con un casi dos meses de retraso, porque lo merezco, aunque no lo crea, lo merezco. Trabajé duro , mucho , para sentirme así.

Llego pues a mi retiro, me acompaña un amigo y una chica (su novia, dejen de apostar, Nono, los 10euros son míos). Cenamos en casa de sus tíos (caballo, pasta, buen vino, fresas... toda la comida que no he comido en 2 meses) y me llevan a pasear... y entonces, sin darme cuenta estoy frente al mar. Me recuerda al verano, cuando el futuro se me antojaba ilusionante, pero sé que he avanzado mucho, muchísimo y entonces Sonrío, mucho, muchísimo, tanto que me duele la cara y ahora sola, davanti al mare, me acompañan el olor, la alegría, el olvido y al fin, la libertad.

Liberación, gracias por venir a mi encuentro, te he echado de menos...