lunes, 9 de agosto de 2010

Mi mercado

No os lo he contado, pero mi habitación da a la ría. La ría de Bilbao es muy bonita, y desde mi casa, entre los árboles y con sus puentes, mucho más. Para llegar a ella, solo tengo que cruzar la carretera y bajar unas escaleras. Desde ahí puedo ir andando hasta el hospital, así que tengo mucha suerte porque el paseo es muy bonito.

Sin embargo, antes de llegar a la ría, hay que cruzar la acera, pero como siempre está muy llena, no se puede pasar. Está muy llena porque es ahí donde está uno de los mercados locales de Bilbao. Un mercado local, sostenible y multicultural justo enfrente de mi casa. Qué suerte, ¿eh?

Este mercado es muy conocido en Bilbao, y hasta la policía local y la ertzaintza lo visitan todos los días. E incluso se llevan a alguno de los comerciantes a la comisaria, supongo que para poder enseñarles la buena mercancía que tienen. Yo creo que es tan conocido porque puedes encontrar de todo. Hay muchas cosas muy útiles: portátiles con maletín, ropa muy variada, maletas, alguna cartera de cuero y muchos otros objetos. Además está abierto las 24 horas, así que puedes ir cuando quieras. Da igual a que hora pases o te acuestes, siempre los puedes escuchar gritando y peleando por conseguir el mejor precio... ¡Qué trabajadores que son! Fijate si son tan famosos y queridos, que la gente les paga por darles la mano. Es increíble.

Aunque bueno, en realidad no es tan divertido y tan bonito siempre. Hay días que no se puede dormir mucho, porque se pelean entre ellos por el mejor sitio para atender a los clientes y los gritos se oyen mucho en mi habitación. Además, a veces también se equivocan, y nos gritan a nosotros. Supongo que pensarán que queremos regatearles o algo así.


Y bueno, esa es la historia de mi mercado. Como veis, es un mercado muy raro, aunque con el tiempo (supongo que) le cogeré cariño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario